Soneto Jopara


Este soneto “entreverado”; con una mezcla de guaraní y castellano, va dedicado a la maestra y amiga, Valeriana Meden de Paraguay. Pido disculpas, por haberme metido a componer una poesía en guaraní-castellano (y más en un brete aún), un soneto o intento de soneto. Pero lo más dificultoso, ha sido tratar de mezclar palabras del rico y maravilloso idioma guaraní. Pienso de que no podía ser de otra manera.
 
Soneto jopara
 
De mi país, de los pájaros uru
péina ápe, che rayhupára Valeriana,
mi alma toda recoge y se aliviana
esencia en tu alma ñaimo'ã kunu'û
 
Ange revy'a Remoporã, repuka puku,          
con la profesa amistad bella y sana
que cual en las pulcras ondas emana,
igual como los rayos del sol, ko'embyju.
 
Péina ápe agueru mbaraka che jyva'ári,
tendy, che ñe'ẽpoty, péina ko'ápe yvoty
y un buen aguyje por bien que me dejas.
 
Sublime amistad, siempre ñañemitỹ.         
Fue suerte de Dios ha ndéve che reindy.       
Todo a luz de deidades asemejas.


Copyright © Pablo Alfonso


10 poesías de amor y desamor extraídas del libro: Un viaje a los cinco sentidos y un enlace a webs para tener más información del mismo.
  Poemas de amor,un viaje a los cinco sentidos

Mas de cien maravillosos poemas de amor y desamor. Para los mas románticos. Poemas elaborados con sentimiento y...

Calidoscopio de amor
 mis poemasnada obtendré de ellos,
libre o versificado,
absolutamente nada: ni el oro que no tengo,
ni el amor perdido,
ni la dádiva preciosa,
ni el Dafne al que Apolo quedó prendido...


  Acróbata de cierzo
en el nocturno azaroso.
  Acróbata de desamor
en tu pensamiento.
Soflamándote algún son.
De -sa- mor : ¡sí ése son!
Te aguardo en esta noche
de más penumbra, más parda que ayer...
¡Artera esperanza!
Ya no te pregunto si te vas,
ya no gasto saliva en peros o por qué...
¡Abandona-me! ¡Total!
Quedaré solo con mi cierzo
y mañana
me hallarás de yeso.
Un ruiseñor encerrado y sin ojos
¡canta mejor!
y yo en desamor, con el dolor:
abrevio versos,
bálsamos que no sé si alguien leerá.
¡Bálsamos del corazón
hechos lágrimas en son!
Bálsamos del corazón...

          Poesía Nº 2

Hilitos de luna
dejamos en nuestros soliloquios
de atesoradas
y atizadas seducciones.

Hilitos de luna
colgados en los cielos
perdidos del ayer;
y las enredaderas
y musgos
y húmeda-des
y flores
entre otras variedades
-inertes o florecidas-,
fueron nimios testigos
que vieron en zuncho andar:
hilitos de luna
de nuestra lozana edad.

         Poesía Nº 3

Déjame aprisionarme a tu vida;
llévame a escondidas,
  sé-llame como epígrafe
recalado en tu ser,
amotinado...
Déjame compartirme a vos,
sumiso.
Llévame en tus vestigios;
andar tus pisadas,
seguir tus huellas,
unirme a ellas.
Déjame ser tu parte de alma pura,
tu sonrisa, tu ternura;
mantenernos sujetos...
Ser un sentido, como el tímapano al oído...

       Poesía Nº 4

Me toma la mano y me lleva la mar
hacia un ocio infinito de lujuria infernal;
acarician sus soles los delicados cuerpos,
con sus olas menea las pribadas siluetas
y recorro su mundo de nervios extinguidos
y me lleva el olvido otra vez a vagar...
El tiempo, primitiva secuencia del ayer,
se limita tan sólo a ceder...
La sucesión de días y noches,
distendido de todo, me hacen descubrir
los encantos, los derroches...
Entregadas de lleno, las sirenas del lugar,
al salado espuma-raje de la orilla,
son caricias que da el viento al pasar.
En la noche deambulo lánguidamente
en un viaje a sitera
y las voces y los gestos que me traen
paz y mansedumbre coloquial que encuentro
y avatares pre-juiciosos del solar,
mientras que la vigilia
da a luz un nuevo planeta de cuerpos
que atrayentes convergen en un punto;
  cientos de mariposas orugan con los rayos del sol
y retornan en la noche desplegando centelleantes
y seductores aleteos al volar.
Un Edén recién parido nos envuelve:
unos quedan, otros vuelan...
¡ávidos del querer compartir y regalar
un viaje a los sentidos!
Las retinas achispadas de los mágicos vapores
con los cuerpos creados y dispuestos al placer,
giran y se mezclan a la vez que
un consentido erotismo de pasiones
se hace uno
para ser un torbellino de avispadas sensaciones;
otros, asomados al balcón de ambiguas
y sensuales cabriolas,
sueñan que lo preciado en si es ya tenido
y se entregan en un goce de Nirvana
a la rueda de miradas: cómplices unas,
suspicaces otras...
El círculo de guiños, la danza de las risas,
histéricas o felices, juegan contorneándose
eternos rituales;
distintos matices de voces y frases
completan el juego.
Los ojos recorren la bella anatomía que al ritmo musical
agitan el contorno de pieles repetidas
y el fuego del estío se vuelve cenizas
apagado al fin
por el humo que el amanecer destila...

          Poesía Nº 5

Alborea;
otros pasos nuevos esperan por mi,
mutiladas nubes atraviesan el cielo.
Configurado, como Nereo,
voy hacia ti...

         Poesía Nº 6

Me ofrezco, Ninfa, ser tu capullo
para estar cerca, muy cerca tuyo.

Diurna Ninfalida, joven hermosa,
quiero volar contigo ahora.

Etérea y volátil figura de añil...
Espero, te aguardo.

Una leve brisa sopla... ¡remontas vuelo!
¿Por qué te vas?

          Poesía Nº 7

Liensillas de zaraza
que embelleces las ventanas
de esa casa.

Humilde y alegre
con tus amarillos y rojos y verdecillos.
¿Anida esperanza
en esa casita, almendra
por lo pequeñita...

¿Y la dicha...habita?
Un rostro de niña, jubiloso,
junto a una ventana, destroza
el gris de esta tarde de loza.

Al pasar, alegres
cortinillas de zaraza,
yo me llevo
tus amarillos, rojos y verdecillos,
para mi casa.

          Poesía Nº 8

Te vi tirar migajas en el corazón de la fuente de la plaza
y volvisteis tus ojos hacia mi
para huir
y gritó mi alma que te quedaras!
Te perdisteis...
y me acerqué y en el lecho del agua
cristalina y pura
aún se mecían las migajas tuyas;
en la mansedumbre de la fuente calma
se veían tus ojos
como dos guirnaldas.
¡Aquéllo tan simple que parece nada...
se perdió en el fondo de la fuente calma!
Tus etéreos ojos tocaron mi alma
y pensar que yo...¡no hablé una palabra!
Quiciera volver mi vista nublada
a la feble mueca de su sonrisa...
¡y nada!
La plaza ahogó un gemido
y las hojas se tornaron mustias, opacas;
retornaron al danzar de una agonía
en la tarde mutilada
y de pronto regresó la noche
como un negro telón
que súbitamente ¡baja!
y avizoré, turbia y amarga, la soledad futura
subiéndose a mi espalda.
La bella mujer ya se ha ido,
la luz se ha difuminado y en la plaza aquella,
como mendiga pobre
que  aspira a ser dueña de alguna mirada
queda casi desnuda y triste mi alma.

        
Poesía Nº 9

Viene lúgubre la noche
a quién poder cautivar;
extensa y triste la bruma
turbia y amarga ¡cuál más!

Ondas cabalgan las voces
buscándose reposar
como fúlgidos penachos
en algún tibio lugar.

Gritos de los vagabundos,
pasos errantes que van;
y a mi lado se requiebra
prostituta soledad.

Buscándome muy celosa,
me habla de lejos la mar;
mientras yo sueño en la noche
en un loco deambular.

Pienso y pienso...vacilante!
á dónde me llevarán
estos, mis pasos perdidos,
juntos con la soledad...


          Poesía Nº 10

Cuando soy dichoso
silencio mi voz
absorto en mi felicidad.

A solas con el dolor
rimo infinidad
de voces;
reminiscencias, evocaciones,
gemidos, sagrados roces
de mi interior.



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